Piel sensible

Piel sensible

La piel sensible presenta una función barrera deteriorada, con pérdida de agua transepidérmica y mayor irritación a los ingredientes cosméticos. La piel sensible tiene menor umbral de tolerancia y mayor reactividad a estímulos tanto externos como internos. Refiere ardor y molestias ante la mayoría de los productos.

El tratamiento de una piel sensible consiste en reducir el componente inflamatorio y reforzar la función barrera. Hemos seleccionado productos que no contengan en sus ingredientes un alto contenido en perfume o alcohol ya que ambos son muy agresivos para este tipo de piel.